Quisiera olvidar el martillo de las armas, para poder tocar las cuerdas de la guitarra.
Quisiera no abrazar más el hierro frío del fusil, para atrapar el calor de tus miradas;para envolverme en el sueño del que soy un hombre, cada vez más capaz de humanidad, de
humanizar ésta historia, cada vez más, capaz de engendrar historias de vida y de luz.
Desearía, tus oídos para ensordecer mi alma de las canciones, de quienes te aman; quisiera no "escuchar" más el grito de la muerte y el odio de los disparos que apagan vidas inocentes sin medir edad, el tiempo que queda por vivir...las cosas que quedan por hacer.
Busco tus pies que recorren, disfrutando la tierra que pisas, sin el horror de ver destrozadas tus extremidades, sigo tus huellas, envueltas en alegre derroche de juventud y dulzura;descubro el compás de tu alma en cada espacio que pisas.
Sueño con tu risa, que abraza y da paz, para huir de mis labios, que están cansados de gritar:"mueres maldito" cuando realmente el que muere soy yo y con esta muerte mis ilusiones de ser, mis ilusiones de lo algún día soñado.
Junto a tu olfato "sereno", quisiera sentir el aroma de los perfumes que conquistan y halagan los días de la dura fatiga. Junto a él, deseo empapar mi cuerpo de las flores que tocan tus dedos. Beber el néctar que las abejas dejan para endulzar mi boca.
A través de tus ojos, hoy he descubierto un mundo diverso: mis dedos no tocarán más las granadas que destrozan. Mis ojos no se espantarán de nuevo, con el drama de los hombres sin techo por la destrucción de las balas y de las bombas. Ellos se detendrán en el verde paisaje que coquetea con las "azules" montañas de mi tierra. Mis ojos abrazarán otro espacio donde las ideas penetren mi espíritu, mis deseos de vivir y de ser.
Que suene de nuevo tu discurso cargado de esperanza, que levante el sueño de los inocentes; que entone una canción de luz y de ilusiones. Que lo utópico toque la realidad, que lo oscuro brille sin cesar; que lo doloroso, se haga júbilo y sonrisa. Que los tuyos y los míos se puedan estrechar, pronunciando un bello nombre: !Colombia Patria Nuestra!
El contexto de éste poema, se dió cuando los diputados del Valle del Cauca fueron secuestrados. Preparaba una adolescente de un colegio, para un concurso de oratoria y en un instante, mientras veíamos oratoria en la Tv..cómo funcionaba, vímos el drama y el horror...particularmente yo lo ví en sus ojos...a través de ellos, ví el deseo de querer vivir otra cosa distinta al dolor de la violencia.
ResponderEliminarRealmente eres grande en oratoria y en poesía, gracias por este bello blog que nos permite viajar e imaginar...un abrazo
ResponderEliminarGracias por visitarlo y comentarlo, abrazos.
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