Cuando la exquisitez eres tú
cuando la gloria soy yo
cuando el amor perdió
y todo aquello se rompió.
Cuando la belleza quedó atrás
de tardes bellas intelectuales
de poemas o filosóficas razones
y sobre la mesa un rincón de ilusiones.
Cuando arrastramos las emociones
forzando quizás los detalles
sin comprender las restricciones
que trae el amor en los valles.
Cuando la luna se apagó
y la oscuridad nos abrazó
enfriando instantes pasiones
o volatilizando la solidez de un amor.
Cuando la soledad venció
y la ruptura estremeció
dejando rastros no amargos
pero difíciles de amarlos a dos.
Cuándo tú...cuándo yo?
cuándo, cuándo ...los dos?
Jesús Hernando Camacho Mosquea (6:00 p.m.)