Arrojados en la hierba fresca
Los Campos de Marzo nos abrazan
endulzando los ojos de un peaje
de amor encantado vigilante.
Una inmensa torre conquistada
se hace tierna guía hacia los cielos
que me aferran cada instante sin parada
a tu cuerpo y a tus brillantes celos.
Nos dibujan las tiernas manos de otra tierra
calcando en el amor nuestras miradas
impregnadas de dulce pasión conquistada
para siempre esculpida tarde mía.
Inmenso es el amor así inclinado
que aspira a éste lindo firmamento
sin olvidar que se llega así empinado
a alcanzar lo que se ama con tormento.
Inclina tu corazón a éste deseo
como ésta torre fina tan amada.
La Torre Eiffel, es un monumento tan grande, tan bello y tan alto, que se parece a la grandeza del amor.
ResponderEliminar