domingo, 22 de noviembre de 2015

AROMA DE LIBERTAD (20/11/2015) 11:00 P.M.


Me tomo un café, siendo... tuyo

mientras su amargura me recuerda
que las cosas que destruyo
no son más ataduras a la cuerda.

Disfruto el aroma del pasado
de sonrisas, ires y venires
ahora que todo ha terminado
se adivinan en mí otros sentires.

Endulzo con discreción
para no apagar el aroma
y que no se cante la canción
de ésta tarde que me ahoga.

El nivel y la profundidad
que bebo sin precaución
de un idiota sin piedad
que no tiene conmoción.

Agoto lentamente la taza
mientras lo oscuro termina
que es elogio a mi raza
lo bello que ahora germina.

Un día llamarán a mi ventana
los pájaros de azul mañana
y en silencio contemplaré
los vacíos que no beberé.

Un sabor de lógica dulzura
se quedan en mis labios
que no olvidan nunca la ternura
y menos unos consejos sabios.

No hay motivos para amargura
cuando el néctar he consumido
es como beber la aurora
y el amor bien construido.

Ahora que termina el café
ya soy libre como el viento
y me sirve que recé
para vivir éste momento.

No hay luz más bella que éste sol
ni agua más clara que éste mar
que brilla tanto como el girasol
y que navega en altamar.

Ya no soy tuyo sin café
ni aroma esparcido por el viento
ahora sé lo que no sé
y comienza de nuevo éste cuento.

lunes, 16 de noviembre de 2015

PARIS ,TU Y YO (15/11/2015)

Pudiste ser tu, pude ser yo
pudimos ser nosotros
pudieron ser los tuyos
pero fueron ellos y duele todavía.

Pudiste ser tú, transeúnte parisino
de vacaciones navegando el Sena
pudo ser tu amada cruzando un casino
fueron ellos mientras gustaban la cena.

Pudieron ser ellos en Bercy
pudiste ser tu entrelazada en Champs de Mars
pudo ser tu hijo cruzando Salbris
o tu linda hija nadando en el mar.

Los visitó la inesperada muerte
mientras melodías del alma escuchaban
y un concierto donde no acompañó la suerte
mientras otros ágilmente escapaban.

Pudo ser tu esposo en Campos Elíseos
o tus amigos cruzando las aceras
pudo ser la anciana en el romano Coliseo
o quizás la universitaria en Bruselas.

Pudo ser la corredora de bolsas
apresurada a ganar en Nueva York
o el anciano cruzando Barajas
o el africano que toca el tambor.

Pudo ser tu amigo argentino
mientras bebe el mate en La Plata
pero sólo pudo ser un campesino
destruido con dolor en La Pampa.

Pudiste ser tú cruzando Bogotá
tomando con ansias un café
o los afrocolombianos en Bojayá
lastimados por hombres sin fe.

Pudo ser la noche espléndida en Berlín
la que tanta sangre derramara
o una canción de piano bar en Grecia
que de sangre el piso se empapara.

Pudo ser la callada Lima
en un atardecer limpio y sereno
lastimados por quienes detestan la cima
y destruyen la estética con veneno.

Pudo ser ella anciana limosnera
recostada en el templo o en la mosquea
buscando vivir una primavera
mientras escucha con dolor lo que golpea.

Pudiste ser tú, cubriendo una noticia
de gente que disfruta de la vida
mientras el maligno con pericia
desangra cobardemente la vida.

Es nuestra humanidad lastimada
es el horror cobarde y maldito
que no podrá triunfar en nada
mientras pueda decir que existo.

París tú y yo
París nuestra humanidad herida.

martes, 10 de noviembre de 2015

RUISEÑOR (Nov. 11/2015)

Cuando canta el ruiseñor
se desliza en el corazón
lo más dulce del amor
que se convierte en canción.

Entonces tu sonrisa
se hace melodía
y canción sin prisa
que no se rompe al mediodía.

Las horas en tu rostro
marcan mis placeres
de recuerdos sin mosto
en bellos atardeceres.

Unas cuerdas de guitarra
entonan las canciones
de amantes en jarra
que no tienen condiciones.

Una cometa multicolor
me hace soñar lejos
evitando un gran dolor
que se refleja en los espejos.

Una luz en el horizonte
pasea suave entre los mares
el sentimiento grande y despampanante
se regocija en los altares.

Una pipa con poemas
y una sonrisa en los bares
me borran las duras penas
lejos de los licores.

La hoja seca de un otoño
se desliza en el bosque
cuidando mi soledad de antaño
evitando que me asuste.

Es el amor entre tus venas
que tiene nombre sin derroche
ahora convertido en azucena
y miradas claras sin reproche.

Es el amor a carcajadas
de la claridad matutina
de vidas siempre atadas
que rompieron la rutina.