Una nueva manera de dolor descubrí
un dolor que rompe por dentro
una herida que arrastra un lamento
y un llanto amargo que conocí
lastimé sin querer un sentimiento
trayendo del pasado voces sin consentimiento
y un llanto nuevo, no externo me reventó
agotando las venas, me doblegó.
No quise lastimarte bella manzana
no quise herir tu pulpa dulce
es fuerte el dolor cuando se ama
yo corté tu estética alegre
no supe tomarte con dulzura
poniendo en el respeto tu hermosura
y rabia de tus ojos yo arranqué.
Abrázame con tus dulces semillas de nuevo
arranca el sabor amargo de ésta aventura
y duerme ésta noche junto a mi
limpiando de mis ojos, ésta amargura
y sanando de mi alma éste dolor.

El dolor de lastimar, a quien se ama, hace sufrir doblemente, cuando se constata la grandeza del amado y la vaciedad de nuestras actitudes limitadas.
ResponderEliminar