Desnuda en la arena y humillada
por hombres aparentemente valientes
me han traído hasta ti arrastrada
pero en verdad son corazones hirientes.
A dónde miras Jesús mientras me acusan
mientras mis carnes frías y temblorosas
quizás no vayan a resistir la herida
o a engalanar mi vida como la rosa.
Dónde ocultas Jesús tus ojos
para no humillarme con mi piel al aire
o quizás para no hacer desaire
a aquéllos valientes en mi despojo.
Mírame Jesús ahora
que se han marchado mis acusadores
y mi alma adolorida como otrora
quiere a tus brazos tiernos reposar ahora.
Qué escribías Jesús en la arena
mientras mi alma desnuda de pena
entre lágrimas y miradas frías
temía desangrar entre las peñas.
Tú qué dices? para ponerte a prueba
los negligentes hombres del pecado
mientras mis huesos han taladrado
y ahora inocentes lanzan miradas.
Tú qué dices? rostro Divino
que nunca tuve un gran placer
ni siquiera junto al vino
y menos ahora al comparecer.
Mírame Jesús ahora
y dame la luz de tu mirada
para levantarme de mi amargura
y emprender la retirada.
Tú qué dices? Jesús ahora...
Jesús Hernando Camacho Mosquera.