jueves, 17 de septiembre de 2015

LA COSTUMBRE (09/09/2015)

Los trozos de panes en la mesa
me dejas con tu dulzura
ahora que el amor fue promesa
y una desbordante ruptura.

Te acostumbraste al último minuto
a regalarme los domingos en la tarde
poniendo un corazón sin fruto
y quizás una página cobarde.

Me regalaste sangre derramada
en la tierra del ocaso
ahora cuando el alma empapada
no quiere de nuevo tu regazo.

Recorriste los senderos de prisa
sin tomarnos de las manos
cuando aferro a mi cuerpo la camisa
para evitar mezclarnos.

Me entregaste el último instante
de un lápiz que ya no marca
y de un otoño inconstante
o una primavera que ya no arranca.

Empujaste un auto sin pasajero
ni meta discreta en la partida
me hiciste un grande limosnero
ahondando cada vez la herida.