domingo, 29 de marzo de 2020

NOCHE DE DOLOR (Marzo 11/2020)

Los instantes de ruidos y dolor
marcan las casas sin parar
aumentando en los hombres el horror
y sólo unos deseos de llorar.

Brillan en el firmamento ráfagas
que traen sin penas la muerte
y no parece valer la pena una plegaria
pues el movimiento viene para aniquilarte.

Recoges con dolor los cuerpos
de los amados sin cesar
y un dolor junto a tus muertos
que el amor ahora puede llorar.

De dónde vienen las guerras
piden los niños comprender
y en la belleza de una estrella
sus padres le tratan de enternecer.

Cuánto odio se disemina
en los campos verdes del horror
mientras me rompe el cuerpo la mina
y me marca con dolor.


Jesús Hernando Camacho Mosquera (12: 35 medianoche) 

sábado, 21 de marzo de 2020

LÁGRIMAS EN EL SENA ( París-Mer) Oct.6/2008)

Las horas pasan y pasan junto al Sena
cuando el corazón herido y en soledad
pretende entre llantos ahogar una pena
de la que el tiempo no tiene piedad.

Las hondas de ésta dulce corriente
adora la París linda de colores
cuando mis labios pretenden amarte
teniendo en mi boca sinsabores.

Una melodía de guitarra encantada
se entona al amor en ésta tarde
aunque el alma aún no parece conquistada
el corazón insiste en amarte.

Una melodía entre los dedos de un artista
canta al amor de un recuerdo
mientras mis pasos con dolor ya no insistan
en atrapar con dulzura lo que ya no puedo.

(París, 4:40 p.m)

Jesús Hernando Camacho Mosquera.

viernes, 20 de marzo de 2020

TRIADA (Cartago, Agosto 20, 8:50 a.m.)

El sol se ha puesto para los dos
en éste lindo verano que canta el ruiseñor
mientras el campesino eleva su voz
y el arado le hace más señor.

La luna ya es más que una doncella
y tu astro brilla en las montañas
llamando con astucia las estrellas
conquistando enamorados en sus ventanas.

Un arco iris te despierta
en otro trozo de tierra
y te pide discretamente estar alerta
cuando la mañana te haga escuchar la sierra.

Un nuevo campo de esplendor
abraza tu cuerpo maravilla
haciendo del corazón un tambor
y del amado una efigie en una silla.

Jesús Hernando Camacho Mosquera.

 ( No recuerdo el año en que lo escribí).Lo descubro ahora en tiempo de encierro contra el Coronavirus, en papel original.