Si el cielo está por siempre
con su sello de eternidad
por qué partir sin Sofía
que protesta sin comprender
una pronta partida.
Los aromas exquisitos del día
los toma la pequeña
con linda picardía
para recordar a su madre
que se aleja con amor y sin cobardía.
Aún recorres los rincones
de éstos lugares matutinos
en que sin temores recorrías
con un séquito de fieles seguidoras
que al unísono te secundaban.
No aceptaré nunca tu partida
porque sigues en mi alma anclada
aunque a ratos una honda herida
me recuerde gravemente que te has ido
por qué? tan temprana tu partida?