martes, 30 de noviembre de 2021

COSECHANDO (Nov.30/2021)

 Con la cabeza en alto

y mi cuerpo erguido

batallo en la razón justa

de todo aquello que no he perdido.


Pasando las horas con discreción

mi cuerpo lastimado y angustiado

olvida incluso la canción

que hoy no entonaré emocionado.


El triunfo sabe a la gloria

de buscar caminos y coronas

de almas que ya no son más que historias

y se pierden en la memoria.


Logro con testarudez la victoria

de anhelos y deseos fascinantes

que no es cómodo buscar la gloria

pero mi labor es siempre fascinante.


Siembro el triunfo entre los mares

para que el viento desafíe lo obtenido

y que no se olvide el vino en los bares

que sólo el esfuerzo no es vencido.


Cosecho con altura lo vivido

y aplaudo entre mis manos ésta historia.


Jesús Hernando Camacho Mosquera. (4:00 p.m.)



















domingo, 28 de noviembre de 2021

COMO AVE MADRE (Nov.28/2021)

Como madre que vuela en los rincones

protegiendo siempre sus pichones

enlaza entre el cielo y la tierra

las luces que detienen la guerra.


Que no se dispare jamás contra la vida

que no levanten las armas en el monte

que el riachuelo sea de ilusiones

y que los valles sean bellos horizontes.


Como ave que acompaña los polluelos

y con sabiduría poco a poco señala

el camino indicado para iniciar el vuelo

y el peligro que entraña la montaña.


Como ave de rapiña presurosa

se convierte la madre ante el peligro

y conserva la calma majestuosa

en cuanto pueda salvar del enemigo.


Como ave a la caza matutina

la vida se levanta entre los valles

y mi vida maternal ya no opina

ni se cruza agitada entre los mares.



Jesús Hernando Camacho Mosquera. (10:13 p.m.)

 

 

domingo, 21 de noviembre de 2021

NO ME AVISARON (Nov.21/2021)

 Me sorprendió el corazón

nunca nadie me previno

las bromas dulces de la emoción

que no las disimula junto al vino.


Por qué no existen manuales

que nos pongan al tanto del amor

de historias y sueños maritales

o que en la angustia suenen el tambor.


Cuando impulsados por vendavales

el amor no cesa de arrastrar

y no lo detienen ni cañaduzales

y nos conduce directo a la mar.


No me avisaron de  su fortaleza

ni me tocaron a tiempo el tambor

ahora amando no tengo destreza

sino rompimientos del amor.


Quién previene de pesares

o de ilusiones vanas

para comprender atardeceres

que no verán ningún mañana.



Jesús Hernando Camacho Mosquera.











miércoles, 17 de noviembre de 2021

AL CORAZÓN (Nov.17/2021)

Pretendo hablarle al corazón

que no corra entre riesgos

ni que juegue con la razón

para no entrenar crudos caminos.


El amor parece no conquistar

aquello que tanto anhelamos

ni tampoco parece reparar

lo que un día también soñamos.


Lanza cohetes sin parar

explotando en tantas direcciones

que enloquece como un tren

revolviendo agitadamente sus vagones.


Ahora sin que nadie pueda indicar

también trae sensaciones

de románticos cuadros a pintar

mientras roban emociones.


Al corazón le hace falta pensar

para no entrar en tortuosos caminos

donde el alma no pueda parar

ni romper con pretensión el destino.



Jesús Hernando Camacho Mosquera. 

 

martes, 16 de noviembre de 2021

ENTRE TRISTEZAS (Nov.16/2021)

 Entre la aurora y la dulce oscuridad

también fría y tenebrosa

se esconde tras las ramas

una bella felicidad camuflada.


Quién cobija las tristezas de antaño

cuando se mezclan discretamente

entre la fatiga y una tarea

que duerme en el recuerdo de una historia.


Quién enternece el rostro adolorido

sin respuestas al encanto de la jornada

cuando sin respirar el día

trae a ratos una herida ya marcada.


Quién endulza las horas ya teñidas

de dolor y angustia ya aplaudidas

quién cobija la pena tan solemne

cuando el tambor ha sonado en el mar embravecido...


Quién alumbra el oscuro camino

para marchar cercanos al corazón herido

quién traza las sendas de la victoria

para que las almas hagan historia.



Jesús Hernando Camacho Mosquera.

domingo, 14 de noviembre de 2021

COMO CENTRO COMERCIAL (Nov.14/2021)

El afecto y el amor han debatido

quién ofrece o quién gana la partida

de lo negado en el amor seguido

 o quién anima una bella huida.


Lo que te niega un corazón

a gritos lo ofrece el desamor

en brasas y como hermoso carbón

hasta romper el cuero del tambor.


Como un Centro Comercial

la vida es también manantial

de vitrinas e imágenes abundantes

donde elegir es siempre un cristal.


Se rompe con miradas discretas

y se cuida sólo en manos razonables

aunque te atiendan manos expertas

aún lo amado no parece tan amable.


Lo que uno ya te niega

otro lo ofrece en abundancia

y no parece ganar la fiera

ni la dulzura meterte en ganancia.



Jesús Hernando Camacho Mosquera.  (10:15 p.m.)



TUS OJOS EN EL PAISAJE (Nov. 14/2021)

 El camino es plano en el atardecer

mientras el paisaje roba tus miradas

deseando pronto un amanecer

para tomar de nuevo la retirada.


Cuántos instantes recorridos

anclada en pensamientos maternales

donde el corazón parece herido

y aún no brotan las flores otoñales.


Tus ojos en paisaje olvidan

la fatiga del camino a emprender

mientras las nubes coquetean

con almas que no quieren perder.


Ya vuelve tu timón a dirigir

la vela y el viento del mañana

donde las horas no te hagan sufrir

y la esperanza se asome a tu ventana.


Cuánto envidio el paisaje en tus ojos

cuando brillan de alegría en el encuentro

cuánto anhelo borrar todo enojo

y que el alma borre este tormento.


Jesús Hernando Camacho Mosquera. 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

SÓLO CONOCÍ TU RISA (Nov.3/2021)

 Entre caminos dispersos

la vida trae momentos

de especiales y bellos conciertos

donde sólo tu risa descubrí.


Cuán grande es la vida

que aprieta sin cesar

arrancando del alma prisa

para comenzar a correr.


Dejando a ratos caminos a medias

de historias rimbombantes

que no logran enternecer

sólo conocí tu risa y labios al azar.


Se desdibujaron tus corazones

enviados por doquier

escondiendo lindas razones

que no logran convencer.


Sólo conocí tu risa

y horas de quietud

cuando el alma es prisa

y luces de pulcritud.

Sólo conocí tu risa y labios al azar.


Jesús Hernando Camacho Mosquera.