Aunque no tengo tus brazos
de un romance deseado
sin que tenga lazos
de un amor no conquistado.
Soy feliz en la distancia
viéndote crecer sin fracasos
aunque no sienta tu fragancia
mi corazón se llena como el vaso.
Porque soy feliz sin tenerte
en las noches frías de luceros
cuando el gris de un ocaso
no enternece mis senderos.
Soy feliz a lo lejos
contemplando una obra no pedida
y aunque el alma no tiene reflejos
no siento en mi historia la herida.
Soy feliz sin herirte
ni buscarte en el camino
aunque no comprenda el instante
sé que el amor no es dañino.
Y soy feliz sin tenerte
y soy feliz sin causar la herida.
Jesús Hernando Camacho Mosquera.
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