Como un acto maternal
el amor tocó a mi puerta
y consiguió hermoso manantial
a un corazón que ya despierta.
Junto a la mesa del manjar
entre cruzadas piernas
y un canino al azar
que nos aprieta las venas.
El amor cruzó la calle
sin previo aviso
recorriendo el bello Valle
hasta un corazón hechizo.
Se puso frente a frente
con la ternura de siempre
adornando la vida de repente
conquistando todo el paisaje.
Juntó corazones indecisos
que aún amando sin sentido
los caminos se hacen precisos
aunque el amor hayas perdido.
El amor llegó a mi puerta
y yo lo he recibido.
Jesús Hernando Camacho Mosquera
No hay comentarios:
Publicar un comentario