Pretendo hablarle al corazón
que no corra entre riesgos
ni que juegue con la razón
para no entrenar crudos caminos.
El amor parece no conquistar
aquello que tanto anhelamos
ni tampoco parece reparar
lo que un día también soñamos.
Lanza cohetes sin parar
explotando en tantas direcciones
que enloquece como un tren
revolviendo agitadamente sus vagones.
Ahora sin que nadie pueda indicar
también trae sensaciones
de románticos cuadros a pintar
mientras roban emociones.
Al corazón le hace falta pensar
para no entrar en tortuosos caminos
donde el alma no pueda parar
ni romper con pretensión el destino.
Jesús Hernando Camacho Mosquera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario