Entre los olores parisinos
sin prisa y con atino
una hermosa princesa en paraíso
recorrió todo lo que quiso
y se entregó al cielo más amado
por ella siempre conquistado.
La alegre Sofía le entretenía
mientras sus aventuras le recordaban
su infancia tierna picaresca
que con ternura le anunciaban
la locura del tiempo tan de prisa
que arrancaba historias fantasiosas.
Se extendió en el mar del recuerdo
con su familia reunida y adolorida
firmaba con dulzura los acuerdos
de un perdón solicitado
y unas lágrimas retenidas
mientras lentamente se despedía.
Se durmió la princesa
como una rosa poco a poco se marchita
que el recuerdo de sus pétalos hermosos
esparció en la vida de sus amores
entregando a cada uno sus pesares
y evitando el dolor para el recuerdo.
Quién comanda en el amor
si no es el corazón
quién conduce el amor
si no es la razón.
Acaso no es la libertad
quién elige con vigor
y anuncia la verdad
rompiendo el temor?
Quién construye el camino
si no es aquél constructor
que orienta tu destino
y te convierte en ganador?
Acaso no es lo humano
la fuerza de la elección
lo que nos hace más cercano
y nos arranca la emoción?
Quién recorre su viaje
anunciando la llegada
deseando un paisaje
y sonrisa dibujada?
Acaso no es la risa
que enaltece la vida
poniéndome de prisa
ante la amarga herida?
Quién arriesga su medida
cuando la marcha no arranca
y la inversión parece perdida
y la compañía que me falta?
Acaso no éramos dos
renunciando a toda historia
llenándonos a una voz
y rompiendo toda historia?
Los cielos, cielos son
los celos son su medida
el dolor su compañero
que causa una honda herida.
Tu ser es tu ser
y mi voz tu compañía
ahora no pretendo romper
sino evitar tu lejanía.
J'ai tant de fois pensé a
comment voient et sentent ceux qui ne voient pas
parfois je n'ai pas vu ce qui est aimé
et je sens alors en moi-même un mouvement.
Par moment mon aveuglement m'empêche
de voir l'amour de ceux que j'aime
et je suis terrifié de ne pas percevoir depuis ma tranchée
tous les sentiments que nous conquérons.
Comment voir le regard de l'amour?
Comment percevoir la chaleur d'une voix
sans sentir que l´âme rompe le tambour
et s'ancre profondément en moi-même avec sa faux.
J'ai pensé a celui qui ne voit pas les lèvres
mais percois l'amour sous sa peau
peut-être que les mots du sage
qui ne fait pas tout bien y compris le miel.
Qui peut voir tant de sentiments
ou par moment courir vers des bras
sans voir combien peut nous abattre un pleur
et te sangle si fort avec ses chaînes.
Tant de fois j'aimerais voir
combien nous sommes aimés
mais mon aveuglement m'empêche de savoir
combien nous avons conquis.
(Traducción de Simón Delanoy)
En transformant mes doigts j'ai réussi à te comprendre
entre deux gestes et deux glissements
et les traces sur ton visage son l'étendard
d'une âme qui comprend les pensées.
Tes signes furent l'enchantement
d'une vie marquée par les désirs
et tes doigts furent ton chant
quand ton sourire fut un trophée.
Qui allait penser que mes mains
pouvaient être un langage aussi rêvé
et mon corps un tableau de souvenirs
qui ne cesseront de te lier à moi.
Les voyelles passent maintenant par mes doigts
et mes yeux un compagnon sûr
qui interprètent toujours tout
pendant que vole le paysage matinal.
Un signe ouvre entre mes mains
le jour qui brille entre mes doigts
et une nuit qui déjà clos le crépuscule
déjà conquis entre mes bras fermés.
(Traducción al francés de Simón Delanoy).
Como el viento en noche serena
divaga el corazón sin sentido
en tanto el amor paga la cadena
y el verdugo desamor queda herido.
Ahora las golondrinas se marchan
en tanto anuncian camino
y el polen de las flores se espanta
cuando pasa silencioso el peregrino.
Ruge la noche en su misterio
cabalgan los pesares en el tiempo
la soledad de rutas al cementerio
corrigen poco a poco éste lamento.
Cruzan los mares turbulentos
con ondas y peces exquisitos
y nadie junto al cielo estrepitoso
conjura un corazón partido.
Tantas veces he pensado
cómo ven y sienten quienes no ven
a veces no he visto lo amado
y siento en mis adentros un vaivén.
A ratos me impide mi ceguera
ver el amor de los que amo
y me aterra no percibir desde mi trinchera
todo el sentimiento que conquistamos.
Cómo ver la mirada del amor?
cómo percibir la calidez de la voz
sin sentir que el alma rompe el tambor
y se ancla muy adentro con su hoz.
Pienso en quien no ve los labios
pero recibe el amor en su piel
tal vez las palabras del sabio
que no todo hace bien aunque sea miel.
Quién puede ver tanto sentimiento
o a ratos correr a unos brazos
sin ver cuánto hunde un lamento
y te ata fuerte con sus lazos.
Tantas veces quisiera ver
cuánto somos amados
pero mi ceguera me impide saber
cuánto hemos conquistado?
Trocando mis dedos logré entenderte
entre gestos y desplazamientos
tus faciales rastros son estandarte
de un alma que comprende pensamientos.
Tus señas fueron el encanto
de una vida marcada de deseos
y tus dedos fueron tu canto
cuando tu sonrisa fue un trofeo.
Quién iba a pensar que mis manos
aún fueran un lenguaje tan soñado
y mi cuerpo un tablero de recuerdos
que te dejan a mi cuerpo siempre atada.
Las vocales ahora pasan por mis dedos
y mis ojos un seguro compañero
que interpretan siempre todo
mientras vuela el paisaje mañanero.
Una seña abre entre mis manos
el día que brilla entre mis dedos
y una noche que cierra ya el ocaso
conquista entre mis brazos ya cerrados.