Le pedí a mi cuerpo callar
esconder las emociones
para evitar delante de ti reventar
siendo sólo un mar de razones.
Le pedí a mis párpados no mostrar
ninguna ligera transformación
menos cualquier signo del amar
escondiendo todo sentir del corazón.
Dirigí mi mente a otros paisajes
buscando imágenes de otros días
escondiendo el amor en el ropaje
y evocando algunas melodías.
Negocié con mi vientre calladamente
esperando no decir lo emocionado
de encontrarte incesantemente
para acercar mi alma a tu costado.
Pedí al corazón latir dulcemente
sin mostrar caminos ni prisas
porque el amor es paciente
y empapa dulcemente como brisa.
Jesús Hernando Camacho Mosquera (9:02 p.m.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario