Dibujando caminos de felicidad
el alma merodea con frecuencia
pretendiendo siempre la verdad
aunque de momento se rompa la paciencia.
Trajinando caminos y senderos
detrás de la puerta se encontraba
la anhelada y bella dama de sombrero
que el corazón agitado ya buscaba.
Detrás de la esquina está escondida
como león a la caza sigilosa
una dama que todos buscan confundida
pero se acerca a la vida tan preciosa.
Tan lejos y tan cerca sin medida
la felicidad te encuentra presurosa
no bajes la guardia en la partida
ni te dejes espantar de lo espumoso.
Jesús Hernando Camacho Mosquera.
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