Tantas veces he pensado
cómo ven y sienten quienes no ven
a veces no he visto lo amado
y siento en mis adentros un vaivén.
A ratos me impide mi ceguera
ver el amor de los que amo
y me aterra no percibir desde mi trinchera
todo el sentimiento que conquistamos.
Cómo ver la mirada del amor?
cómo percibir la calidez de la voz
sin sentir que el alma rompe el tambor
y se ancla muy adentro con su hoz.
Pienso en quien no ve los labios
pero recibe el amor en su piel
tal vez las palabras del sabio
que no todo hace bien aunque sea miel.
Quién puede ver tanto sentimiento
o a ratos correr a unos brazos
sin ver cuánto hunde un lamento
y te ata fuerte con sus lazos.
Tantas veces quisiera ver
cuánto somos amados
pero mi ceguera me impide saber
cuánto hemos conquistado?
A nuestros hermanos, que no pueden contemplar el paisaje, pero pueden tocarlo y escucharlo con finos oídos de otra nueva realidad, incluyendo el corazón.
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