Me brindas de tus manos una dulce fruta
niego con tímidas palabras mi deseo
pero eres tu el fruto dulce que pretendo
robo con ternura de tu rostro una mirada.
Conquisto en el trayecto de éste viaje
una simpatía que me acerque a tu sentir
Imagino junto a mi, tus cabellos retorcidos
refrescando ésta cálida tarde de abril.
Cuestionas con curiosidad mi espacio vital
con preguntas que roban simpatía
con respuestas que defienden otra tierra
de acusaciones que van y vienen.
Mi rumbo llega a su término a prisa
siento dolor inmenso de interrumpir éste camino
apresuro mis maletas junto a mi cuerpo
me despido con sonrisas, mientras robo un beso.
Las sorpresas de un viaje, hacen que el corazón pueda soñar , en medio de la fatiga y de la monotonía del mismo trayecto.
ResponderEliminar