Se apagó lentamente en primavera
cuando la música ya no era fiesta
y sus piernas cansadas una era
ya no avisaron al alma una siesta.
Se consumió como una vela
gasta lentamente su pabilo
mientras se alejaba de la tela
y nos mostraba de su historia un hilo.
Sus ojos en miel marrón
confundidos con su bella sonrisa
anunciaba cumplida su misión
mientras mostraba el camino sin prisa.
Nos dio tiempo para descubrir
que toda linda historia de vida
tiene un sendero bello a seguir
aunque otros no noten la ida.
Cruzó sus manos en oración
mientras parecía un dormir habitual
y su cuerpo se convirtió en canción
con su vida como lindo recital.c
Se apagó su sonrisa en primavera
mientras la multitud escalaba una ladera.
Jesús Hernando Camacho Mosquera.