La noticia de tu visita
crispa mis oídos de dicha
esperándote con ansias
para romper la camisa.
La pulcritud en los rincones
hoy no tiene comparación
ni tampoco las emociones
que ahora suenan en canción.
Nunca antes tanta limpieza
nunca antes tantos deseos
y se prepara la mesa
evitando el coqueteo.
Las horas pasan esperándote
y el teléfono hoy es artista
buscando con afán conquistarte
pero el resultado no es previsto.
Se quedó la cama tendida
y el deseo partió al infinito
no todo deseo es bello
tampoco lo amado es obtenido.
Jesús Hernando Camacho Mosquera (10:24 a.m.)
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