Esperé verte en el mar
compartiendo una noche de poemas
entre el vino y la locura del ébano
con las sensaciones de tu cuerpo
y la agitación del tonto miedo
con sabor a inocencia que perdura
y la tontería labrada en el alma.
Te vi escalar las montañas
despavorida entre el deseo
y el calor de una jornada agitada
escalaste al cielo y bajaste
a la profundidad del no puedo
evocando instantes de deseo
y una memoria lejana que te ata.
Voy a beber el vino y a poetizar
la noche de ébanos amantes
mientras te escapas en la selva
de un cemento que lacera
y endurece el lápiz
ahora quebradizo entre las manos.
Un tanto tontos y un tanto puros
te evaporas como el alcohol
de mi copa rota entre mis manos
con sabor a uvas y a tierra movediza
en tanto guardo en el corazón
una mirada grande que me hechiza
sin completar ni el deseo, ni la noche amante.
Hermoso!
ResponderEliminarSin completar ni el deseo, ni la noche amante 👌
Gracias preciosa, por tu compañía en mis poemas y tus aportes y comentarios.
Eliminar... el tiempo, los nuevos roles, los temores al desencanto, un montón de excusas. Por lo que haya sido, he dejado de palabrear sentimientos y hoy, al leerte, me invade "una santa envidia"...
ResponderEliminarGracias, por las ideas compartidas, de todas las cosas maravillosas de la vida, es la apertura al mundo, a otros seres y a otras potencialidades que nos acercan a la vida en plenitud. Gracias por compartir.
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