domingo, 22 de noviembre de 2015
AROMA DE LIBERTAD (20/11/2015) 11:00 P.M.
Me tomo un café, siendo... tuyo
mientras su amargura me recuerda
que las cosas que destruyo
no son más ataduras a la cuerda.
Disfruto el aroma del pasado
de sonrisas, ires y venires
ahora que todo ha terminado
se adivinan en mí otros sentires.
Endulzo con discreción
para no apagar el aroma
y que no se cante la canción
de ésta tarde que me ahoga.
El nivel y la profundidad
que bebo sin precaución
de un idiota sin piedad
que no tiene conmoción.
Agoto lentamente la taza
mientras lo oscuro termina
que es elogio a mi raza
lo bello que ahora germina.
Un día llamarán a mi ventana
los pájaros de azul mañana
y en silencio contemplaré
los vacíos que no beberé.
Un sabor de lógica dulzura
se quedan en mis labios
que no olvidan nunca la ternura
y menos unos consejos sabios.
No hay motivos para amargura
cuando el néctar he consumido
es como beber la aurora
y el amor bien construido.
Ahora que termina el café
ya soy libre como el viento
y me sirve que recé
para vivir éste momento.
No hay luz más bella que éste sol
ni agua más clara que éste mar
que brilla tanto como el girasol
y que navega en altamar.
Ya no soy tuyo sin café
ni aroma esparcido por el viento
ahora sé lo que no sé
y comienza de nuevo éste cuento.
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El café, es una ocasión para una reflexión, como lo es el té para los ingleses. Ocasión de un encuentro de amistad.
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