Nos educaron para cruzar la frontera
buscando horizontes prometientes
nos enseñaron a izar la bandera
también en otros continentes.
Nos lanzaron a los mares
en busca de oportunidades
pero en realidad fueron pesares
de materialistas sociedades.
Nos impusieron otras cruces
de continentes desconocidos
borrando con pensamientos atroces
y dejando pueblos malheridos.
Ahora anhelando bienestar
cruzan inundando los mares
de grupos que quieren rechazar
las angustiadas madres martiriales.
Nos expulsan sin dejarnos pensar
en la libertad que nos educan
y gobiernos quieren callar
la verdad que ahora caduca.
Derrumban casas sin piedad
lastiman esperanzas construidas
de una cobarde sociedad
que se mezcla con el genocida.
Ya los niños quieren cantar
de nuevo el himno nacional
de la tierra que los quiere abrazar
dejando atrás un mundo infernal.
Cómo se callan las voces
de los líderes pensantes
mientras ancianos en sus poses
parecen jóvenes caminantes.
Cómo se disimula la miseria
del que nada tiene en sus manos
mientras sólo un grito de histeria
hace que nos sintamos hermanos.
Qué soledad elaborada
milimétricamente por el tirano
deja sangre derramada
en un campo lejano.
Cuando los cómplices silencios
discretamente se deslizan´
poniendo al pobre en precipicio
mientras "sabiamente" se persignan.
Cuántas fronteras atroces
debemos volver a ver
para encender nuestras voces
y la hipocresía romper.
Nos rompemos el corazón
con señalamientos dolorosos
y se olvida una linda canción
mientras vivo como leproso.
El dolor toma su lugar
en lo profundo de nuestras almas
y todo se hace un mar
de centenares de algas.
La distancia viene a visitar
la armonía construida
y el corazón quiere reventar
ante una dolorosa herida.
El amor también tiene dolor
y una flor marchita a ratos
aunque no olvida su candor
nos deja en instantes sin zapatos.
Lo sublime vuelve a retomar
su dulce lugar habitual
los corazones quieren saltar
bebiendo juntos del panal.
Llevan los ojos un destello
que atraen miradas sin fin
anunciando en el rostro lo bello
de sólidos sentimientos sin rin.
Brillan los labios en rojo
de situaciones de pasión
cuando estoy a punto de enojo
y prefiero entonar una canción.
Traen los brazos regocijo
de mares de tristezas y desdén
el calor junto a tu alma lo consigo
y me lleva directo al edén.
Conquistan las palabras sin sello
cuando besas al alma de verdad
y aunque aún no se vende ello
el amor nunca busca sobriedad.
Pasajes y errores confundidos
no se aprende en el manual a amar
sólo un camino de corazones malheridos
y un retorno eterno en el mar.
Volando con las aves pasajeras
una primavera llega a despertar
ahora el camino no es carrera
ni sendero claro al llegar.
Es ventaja racional del alma
y encrucijadas fijas al andar
se eleva tan alto como palma
y al caer todo vuelve a comenzar.
A veces el amor es una ráfaga
que nos lanza en los brazos del ser amado
a ratos es brisa que acaricia
y suaviza dolores ocultos.
En ocasiones es sentimiento que planea
desde alturas imperceptibles
también es lluvia tormentosa de razones
o agitación desde alturas incomprensibles.
El amor llega a ser perfume delicado
que se posa en el cuerpo suavemente
dejando impresos los recuerdos
o evocando lugares marcados de alegrías.
También es temblor por dentro
que no permite el instante de quietud
y arrastra a lugares nunca vistos
o te lleva a senderos nunca recorridos.
Quizás el amor sea remanso con los años
y bálsamo exquisito en la confianza del tiempo
o también sea un arbusto seguro
que da sombra y calma al corazón.
A ratos será silencio prolongado
o beso recogido en el desierto
o lucero en la oscuridad vivida
o tal vez el amor, será siempre y solamente el amor.
Quédate muy quieta en el alma
aunque llores y las canciones te arrullen
así es el amor sin calma
es grande amar aunque llores.
Quédate en la cima de la montaña
para clavar mis ojos en tu rostro
y no mover del corazón la pestaña
que borrase un instante tu rastro.
Abrígate entre los brazos de éste Dios
que conoce en lo profundo el sentimiento
y aunque el corazón quiera decir adiós
siempre partir rompe por dentro.
Ábrete siempre mi bella flor
a los rayos de una primavera
que ilumina y acaricia tu candor
del mar de risas en tu bañera.
No te muevas de éste presente tan soñado
ni transites entre amores traicioneros
ni tampoco en amores del pasado
que han robado poco a poco tu sombrero.
Quédate en la luz de las estrellas
y entre el frío de la noche clara
que en mi alma no hay mujer más bella
que cuando te quedas en canción de guitarra.
El tiempo se lleva mi alma
colgada en el pico de un ave
cuando la vida dobla mi espalda
y la percepción de que el corazón no cabe.
Los pasos del día se miden
al amor veloz de los años
cuando la belleza no lo impide
y evoca la memoria de antaño.
La brisa toca a la puerta
reclamando el precio no cubierto
deslizando suavemente la cuenta
del nudo en el alma descubierto.
El tiempo ha pintado el paisaje
de nieve blanca mi techo
y se reviste de nuevo en mí de un ropaje
anunciando como triunfo un lecho.
Los ojos ya sonríen la memoria
de aquello que un día verán no puedan
ahora que sus hechos son historias
de pequeños inquietos que las narran.
El tiempo se ha posado en la playa
y el azul verde del entorno
busca la vida y la atarraya
de los recuerdos que son ya...recuerdos.
Vestida en tu verde esperanza
cuestionas mi curiosa nacionalidad
mientras discreto escondo mi panza
evitando la mezquindad.
Como una dulce adolescente
tomas la plaza sin pensar
que aún existe gente decente
y que pronto te van a mirar.
Un plato de hortalizas consumes
sin pensar en la multitud
con no sé qué actitud presumes
ser la reina de la pulcritud.
El tren se hace ligero
y mi alma ya no quiere parar
mientras me quito el sombrero
para poderme despertar.