Dónde andabas escondida?
con tu dulzura y tu suavidad
en qué caminos extraviabas
tu encanto con tu soledad?
El desierto te arropaba
con luces de bondad
mientras el corazón te ansiaba
sin descubrir tu brevedad.
Qué rincones iluminabas?
con tu luz tan mezclada
en dolores multiplicados
pero de profunda salvedad.
Ahora eres el encanto
a los ojos y al tambor
que no te robó el llanto
ni tampoco el desamor.
Ahora eres la pequeña estrella
de lindos destellos en soledad
ahora eres sol grande
pero también eres grandiosidad.
Jesús Hernando Camacho Mosquera.
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