Los instantes de ruidos y dolor
marcan las casas sin parar
aumentando en los hombres el horror
y sólo unos deseos de llorar.
Brillan en el firmamento ráfagas
que traen sin penas la muerte
y no parece valer la pena una plegaria
pues el movimiento viene para aniquilarte.
Recoges con dolor los cuerpos
de los amados sin cesar
y un dolor junto a tus muertos
que el amor ahora puede llorar.
De dónde vienen las guerras
piden los niños comprender
y en la belleza de una estrella
sus padres le tratan de enternecer.
Cuánto odio se disemina
en los campos verdes del horror
mientras me rompe el cuerpo la mina
y me marca con dolor.
Jesús Hernando Camacho Mosquera (12: 35 medianoche)
La historia del horror, ha marcado muchas vidas y dejan preguntas sin responder.
ResponderEliminarCuando las personas nos alejamos de Dios podemos llegar a hacernos mucho daño, pero cuando seguimos a los falsos dioses es que vemos semejante falta de amor y piedad
ResponderEliminarEs verdad, Diana, la fuente del amor está siempre a la puerta, somos quienes nos alejamos y abrimos la puerta al dolor. Gracias por tu comentario.
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