Me envejece la guerra
con una esperanza rota
por las balas de una sociedad
que arrastra las prendas a pedazos.
Me envejece el silencio
y la indiferencia
los cuellos partidos y lastimados
de niños solos o abandonados.
Me envejece la ironía
de la abundancia ruin
que provoca las heridas
y aprieta la garganta en agonía.
Me envejece el hambre
cuando aprieta mi vientre
con descaro amargo
y sin explicaciones.
Me envejece la risa
de los sueños rotos
de la fe destrozada
de mi frente esparcida sin medida.
Me envejecen las lágrimas
de eventos no llorados
de caminos polvorientos
no recorridos.
Me envejece la noche
y me envejece el derroche
me envejece la ira,
pero sobretodo me envejece no soñar.
Autor: Jesús Hernando Camacho Mosquera.
Poema a raíz de la semana de la paz en Colombia, en un momento de angustia y desacuerdo.
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