Una espera entre copas
con olor a flores nocturnas
de perfumes que empapan la ropa
luciendo llamativas en faenas diurnas.
Un silencio que acompaña la noche
de pasajeros un tanto vacilantes
que meten sus horas en derroche
mientras el corazón se muestre palpitante.
Unas horas que no terminan de pasar
cuando el amado una amada espera
de imágenes que no quieren llegar
y enlazan el mundo como esfera.
Un viento que cruza mi ventana
ahora que el frío recuerda mi cuerpo
la vida será más dulce mañana
cuando el corazón logre otro intento.
El amor , tiene también rostro de espera, de no lanzar el amado o la amada al vacío, de no violentar a quien se ama, de no arriesgarlo(a) bajo ninguna circunstancia.
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