Una noche de nubes bellas
trajiste a mi vida la lluvia
entraste tímidamente como estrella
en tanto el corazón abría una vía.
Con pálpitos en el corazón
esperando ansiosamente el encuentro
interrogando siempre la razón
mientras el alma siente el espanto.
Los silencios y el amor
entremezclados sin razón
sienten por dentro un dolor
de lo que no se puede hacer canción.
Hasta que la lluvia aparece
como linda invitada de honor
y lentamente el corazón enternece
con sus besos en flor.
En mi corazón llueve sin cesar
una emoción sin parar
en el instante en que se mezclan
las lágrimas en el mar.
La lluvia, una tierna compañera en el amor. Suscita emociones en compañía.
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