En algún lugar de mi alma
aunque a ratos parezca en calma
tengo melancolía de los labios no besados
miro al pasado y veo los hijos no engendrados.
Las tierras no recorridas
las mujeres no conquistadas
los viajes no realizados
las bodas de mi alma no logradas.
Pero también veo un ángel
que me cambió de rumbo
y evitó al corazón dar tumbos
de dolor, de miseria, amarga hiel.
Recorro en algún lugar de mi alma
una memoria a medias
que arranca sin medida
los deleites no vividos.
Pero me causa alegría
al no salir herido
de los oscuros caminos
y las aventuras mal vividas.
Jesús Hernando Camacho Mosquera (Tuluá, enero 11/2023) 11:58 p.m.
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