Tengo celos de ti y de tu nombre
te sentí tantas veces en labios
que llamaban con fuerza tu nombre
se hicieron en instantes como ríos.
Te ví correr entre corazones
con la siempre envidiada libertad
hasta las lágrimas escondí con razones
para ocultar mi dolor y poquedad.
Encontré tus cartas iluminadas
de un color azul y rosa
como sabes me encanta de verdad
y sentí mi alma en una fosa.
Ahora tengo celos de tu felicidad
sin mí te has ido lejana
y eres también feliz sin mi
ahora estás en el viento en libertad.
Jesús Hernando Camacho Mosquera.
La muerte de los que amamos es también un dolor, que a ratos produce celos. Escucho en ocasiones.. "me dejó solo(a)".
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