jueves, 19 de diciembre de 2013

EN MI MAR

Iré a la playa y en la arena
me recostaré a ver la nave
ahogando dulcemente ésta pena
que en mi corazón no cabe.

Veré partir en el atardecer
las gaviotas del recuerdo
comenzando dulcemente a padecer
el pasado que borrar no puedo.

Dormiré sin ansias al despertar
cuando el azul empape mi suelo
y aunque no sea fácil amar
seguiré atado a éste cielo.

Qué libertad más bella
el romper las ataduras
del corazón que me estrella
y parece no tener cura.

Esperaré el sol poniente
y que mi alma aprenda la esperanza
que no todo lo que reviente
se hará una agria manzana.

Subiré al bello firmamento
a descubrir bellos paisajes
pues la vida no es un lamento
sino una linda ruta de viaje.

1 comentario:

  1. Estar frente al mar para llorar las penas es un bello escenario, que da paz al corazón.

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